Backup – Helado de felicidad
Texto recuperado de algún blog abandonado allá por 2013.
Este año 2013 me viene enseñando que todo llega, que el tiempo no es más que un puñado de paciencia y que siendo paciente lo esperado viene.
Hace unos cuatro años empecé a ir asiduamente a la reserva a correr, pedalear y posteriormente a las visitas guiadas diurnas. Al poco tiempo me enteré que también había visitas nocturnas, las noches de viernes más próximas a la luna llena. Me anoté, pero fue dos años más tarde cuando me llegó la invitación para participar, claro está que estamos en invierno y esta semana fue la más fría del año, por ese motivo tuve mi lugar.

Minutos antes de las 19 hs llegaba a la entrada cruzando la fuente de Las Nereidas y éramos tan solo 6 visitantes. Javier de Flores, un italiano, una física, una parejita de pilar y yo. Había 1 guía, Guillermo, y sus dos colaboradoras. Andrés, quien me llamó esta mañana para preguntarme si asistía, al parecer no estaba.
Como primera cosa nos presentamos. Empezó la parejita de pilar, luego el señor del gorro tejido, Javier, y yo comenté que estudiaba ingeniería civil. Siguió el italiano, con mucho esfuerzo por ser extranjero, y finalmente la chica física.
Arrancamos por el camino paralelo a la costanera, y nos mostraron un hermoso paisaje con las Tipas que lloran cuando las larvas madres crían a sus pequeñas, el Risino y su infusión peligrosa, la palmera Fenix Canariense, la Anacahuita.
El terreno de la Reserva fue ganado al río en la década del 70 con escombros de las demoliciones para construir las autopistas urbanas. Fueron colocados haciendo terraplenes que pensaban rellenarse luego y dar la base al Centro Administrativo de la Ciudad. El proyecto fue abandonado y en el 86 pasó a ser la Reserva Ecológica.
Esta vez hubo mención especial con el Ceibo, la Flor Nacional. Cuenta la leyenda que Anahí, indiecita de la zona, fue tomada prisionera por los españoles en la época de la conquista. Anahí tenía el don de cantar dulcemente por las tardes para deleite de los de su tribu y más tarde de sus raptores. Una buena noche la indiecita se escapa tras matar al guarda de la fortaleza, por lo que comenzó la cacería de la niña para darle su destino en la hoguera. Fue atada a un árbol y al iniciar las llamas la niña comenzó a cantar como lo hacía para deleitar a los vivos y a los dioses. Las llamas tardaron mucho en llegar a su cuerpito, entretenidas con su dulce voz. Pero cuando al fin la alcanzaron, sus cenizas fueron incorporándose al árbol que a la mañana siguiente amaneció todo verde y con flores rojas como símbolo de su valentía y sufrimiento.
Es increíble como cada planta de la reserva tiene una leyenda, una historia que según quien sea el guía, la cuenta de una u otra manera. Me acuerdo también la de las cortaderas contada artísticamente por Andrés, pero la dejamos para la próxima.
Siguiendo por el camino nos comentaron de las obras que se estaban haciendo para llenar las lagunas, que se secaron durante las grandes sequías entre 2005 y 2009. Primero llenarán la del frente (Laguna de los Coipos), luego esta llenará la Laguna de Los Patos y finalmente se llenará la laguna de más al norte (Laguna de las Gaviotas). Esto traerá nuevamente muchas especies de aves.
Ya rumbo al río pasamos frente al mirador de aves incendiado y nos adentramos en una zona de cortaderas desviándonos del Camino Del Medio. Ahí aproveché para hacer una gran pregunta que tengo desde hace mucho. Le pregunté al guía porqué las palomas no huyen cuando uno se les acerca y en cambio los gorriones a penas te perciben vuelan. No tuve una respuesta convincente, sólo que por una cuestión de tamaño la paloma era más confianzuda.
Llegando al bosque de Los Alisos nos hicieron escuchar el ruido que hacen al moverlos esos árboles muy finitos, altos y de pocas ramas. Estos árboles precursores sirven para dar sombra y las condiciones necesarias para que luego crezca el bosque con su floresta fuerte y longeva.
Al rato nos encontramos con Rowaldo (?), un falso linyera que habita el bosque de la reserva. Puso a calentar una torta de Algarrobo mientras nos contaba un poco de la vida de Almafuerte y nos recitaba el poema Avanti:
…”No te des por vencido, ni aún vencido,
No te sientas esclavo, ni aún esclavo;
Trémulo de pavor, piénsate bravo
Y arremete feroz, ya mal herido…”
Se terminó de calentar la torta y nos dio a probar el exquisito mejunje. Excelente para la noche de frío.
Seguimos caminando por el bosque, hasta que volvieron las cortaderas y salimos nuevamente al terraplén del camino, muy cerquita del río.
Nos preguntaron qué tal había sido la visita respecto a nuestras expectativas y nuevamente el italiano hizo su gran esfuerzo para decir algo muy bueno, que al entrar al bosque uno ya forma parte del mismo.
Después nos deleitamos de la poderosa luna sobre el río, de los barcos entrando al puerto y me quedé con ganas de hablar un poco más con el italiano, pero me di cuenta que lo comprometía un poco.
Me senté sólo en un banco mirando el río, la noche, la luna, paisajes. Me pregunté si tendría que estar maravillado por algo así. La respuesta fue instantánea, no. Para mi los paisajes en más o menos siempre los mismos, paisajes urbanos, naturales, arroyos. El asombro o la gratificación viene después con la carga emocional del momento, de las expectativas puestas, de lo que nos haya costado llegar hasta allí, de las personas que nos acompañen.
Para el regreso usamos el camino más corto, y vinimos charlando con Guillermo que resulta que es Bioquímico, tuvo varios laburos muy interesantes y parece que se hinchó de todo y está en la reserva como voluntario. Anduvo también por medio oriente, da clases, hace de todo.
10 30pm me despedía con la nostalgia que me caracterizan estas circunstancias después de haber pasado un lindo momento y terminé comiendo un poderoso sándwich de bondiola en un puestito de la costanera.
Los 0 grados esta vez se sintieron en los pies, en las manos, en las orejas, pero no en el alma. Por algo más de 3 horas estuve en un lugar feliz.
Ahora estoy en mi cama con un gran té con miel, recordando esta salida y haciendo un brindis imaginario por la helada feliz! Salud por la reserva!
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