Puente JJ Urquiza. ADB4

Hoy vuelvo a visitar una de las obras de ingeniería más hermosas de la Argentina y el puente que más me gusta. El complejo Ferrovial Unión Nacional, conocido como Zárate Brazo Largo, tiene dos puentes separados unos 30 km, el Bartolomé Mitre y el Justo José de Urquiza. Este segundo puente es una maravilla moderna y esta vez me recibe de noche, a pie y con escarcha.

Detalles del puente

El puente JJ Urquiza fue construido a partir de 1970 por el consorcio argentino-italiano Techint Albano y con el asesoramiento del mismísimo Fritz Leonhardt de Stuttgart y Fabricio de Miranda de Milán.

El puente tiene una luz de 550 metros, con 330m en el tramo central y 110m en cada extremo. A partir de ahí están los viaductos y terraplenes para el ferrocarril y la autovía. La altura máxima navegable es de 50 metros.

El viaducto ferroviario es de vía única de trocha media balastada con durmientes de madera, construido sobre pilas de hormigón armado de sección hueca de 4m por 5,5m de 50 cm de espesor, coronadas por ménsulas dobles de 20 metros adonde apoyan las vigas prefabricadas del viaducto. Estas pilas están fundadas sobre pilotes de hormigón armado de 2 metros de diámetro, con largos de entre 30 y 75 metros.

La longitud del viaducto ferroviario es de unos 3km tanto al ingreso desde Buenos Aires como a la salida del lado de Entre ríos.

Puente J. J. Urquiza

La travesía

La idea de hacer una travesía por el puente me surgió hace muchos años cuando lo crucé por primera vez en un colectivo yendo para Uruguay. Desde la ventanilla a la vuelta de dicho viaje puede ver la vía que estaba cerquita de la ruta en el tablero del puente y luego permanecía arriba de la ruta durante el viaducto. Me pareció que podía ser accesible de alguna manera.

Unos 30 años más tarde de ese día, me encontraba caminando por el costado de la ruta, mochila al hombro en plena madrugada de invierno. Iba con la linterna apagada, en absoluto silencio tratando de evitar los bocinazos desde la ruta y los ladridos de los perros. Cuando llegué al inicio del viaducto, trepé por el terraplén y accedí a la vía. Para un lado se veía el rectángulo infinito que generan los dos rieles subiendo hacía las alturas del puente, para el otro, la oscuridad total apenas atenuada por las luces de la ruta.

Verifiqué que no viniera ningún tren y comencé a caminar dando pasos de durmiente a durmiente o haciendo equilibrio arriba del riel. Quería evitar hacer cualquier ruido caminando por la piedra porque la zona estaba llena de perros y al ser temporada de pesca del pejerrey había mucha gente despierta dando vueltas por todos lados.

Una vez que ascendí bastante ya me relajé de las pisadas y empecé a disfrutar del aire fresco y el trayecto. Iba mirando la vía, los rieles por donde pasa el tren y los rieles de seguridad exteriores e interiores. Miraba el balasto muy colmatado, las fijaciones, los durmientes podridos en varios casos. Al costado, el viaducto está cerrado por barandas metálicas y en coincidencia con cada pila hay un descanso. La vía está muy sucia, con basura caída alguna vez desde el tren Gran Capitán en su camino a Misiones. También chatarra, botellas, bolsas, material suelto.

Desde lo alto del viaducto, caminaba con una linternita tenue y cada tanto me asomaba a la baranda para ver la calle inferior y las areneras de la zona.

A decir verdad, estoy omitiendo algunos detalles de esta travesía. En los últimos tres o cuatro años desde que descubrí el Keidel la he hecho al menos una vez al año. Un par de veces en bici y otras caminando, pero primera vez de noche y con acampe.  

A medida que iba subiendo el terraplén me acercaba a las luminarias de la ruta que también iluminaban mi camino sobre la vía hasta que finalmente llegué a la zona del inicio del tablero del puente. Ahí hay todo un parque de diversiones ferroviario con varias cuestiones que merecen una explicación.

En el inicio del puente ya estaba al mismo nivel de la ruta y quería pasar desapercibido. A pesar de que la velocidad máxima es de 80, sentía que los camiones pasaban a mucha velocidad en ese sector donde arranca la bajada para ellos. Algunos me veían. Tenía miedo de que por descuido alguno se despiste y termine estrolado en una arenera.

Miré un poco el anclaje de los cables en el estribo y también hacia el agua donde se ven las suntuosas defensas para proteger al puente de algún barco viniendo a la deriva aguas arriba. Seguí caminando pero ya no por la vía sino por la senda peatonal. Del otro lado de la baranda, el precipicio hasta el agua.

Con el paso de cada camión el puente se sacude, bastante. En la parte central del puente apuré tranco, si bien no se veía ni sentía ningún tren, para la segunda parte ya no se ve el viaducto ferroviario de acceso y de sorpresa te puede aparecer una locomotora.   

A eso de las 2:30 am, con la noche completamente cerrada y ningún indicio de gente despierta armé la hamaca en un estribo y me apronté para dormir. Dejé la camarita prendida apuntando al puente para grabar un timelapse cuando amanezca, pero el frío se comió la batería en menos de 5 minutos.

Ya tenía toda la ropa puesta y dejaba de sentir el calor de la caminata. Me envolví lo más que puede con la hamaca y dejé solo los ojos afuera para contemplar un rato el firmamento.

A la media hora estaba temblando del frío. Tenía el resplandor de fondo de las luces de la ruta y el sonar constante de los camiones. Dudaba si me iba a poder dormir pero haría lo posible. En este tipo de aventuras me gusta poder desconectar al menos un segundo y reconozco que no es fácil y me lo planteo como un desafío. Por lo general en estas travesías border siempre voy bastante alerta y con adrenalina suficiente para no tener que dormir a pesar del esfuerzo físico. Pero dormirme, perder la conciencia, entregarme al entorno, me parece hasta un acto de agradecimiento. Generalmente duermo poco y cuando me levanto es una sensación increíble, de paz, de entender un poco más el entorno.

El frío era intenso. Temblando dejaba de tener frío, pero no podía dormirme. Saqué de la mochila que estaba al lado mío el vaso térmico con agua hirviendo que había cargado unas horas antes, pero ya estaba tibia tirando a fresca. Puteé contra los Stanley triple capa que son igualmente pedorros que los chinos de 3 dólares. (a raíz del frío de esa noche hice algunas pruebas para las próximas expediciones invernales, y el que mejor me resultó fue el termo de 1l con tapa, la doble tapa, y hasta ahí). La petaca con licor chino contrabandeado de 57° ayuda para arrancar a caminar o antes de meterse en la bolsa de dormir, pero para estas travesías de andar con lo puesto termina siendo contraproducente.

Me dieron ganas de ir al baño, me levanté de la hamaca y caminé unos 200 mts para cada lado para entrar en calor. Me acosté nuevamente y ahí si me quedé dormido.

Amanecer en el puente

La parte ferroviaria

Para los que somos fanáticos observadores de la infraestructura ferroviaria este puente tiene todos los detalles, y con cada visita encuentro algo nuevo.

Antes de la entrada al tablero del puente se interrumpen los rieles de seguridad externos e internos dando lugar al aparato de dilatación, que como la palabra lo indica, permite cierto movimiento de los rieles por dilatación térmica evitando trasladar esa fuerza a la estructura del puente.

A la salida del aparato, hay un cupón de combinación donde parecería que el riel U50 pasa a un SOMISA de 60 kilos en la transición entre estructura en viaducto y el tablero colgante para luego volver al perfil original.

Internamente los durmientes pasan a ser robustos maderos arriostrados en los extremos, con rieles externos para encauzar un descarrilamiento y dos hileras de maderos para cumplir la misma función, pero internamente a la trocha.

También densificación de durmientes con una batería de fijaciones con silleta mixta, donde por un lado agarra el riel de manera rígida y por otro lado esa parte que sujeta al riel se agarra al durmiente de manera elástica. En el resto del tablero del puente el riel es fijado al durmiente con una fijación indirecta elástica con una plaqueta nablá.

Fin del viaducto – Inicio del tablero: Transición con aparato de dilatación y encauzadores
Cupones de combinación, contrarrieles, batería de fijaciones elásticas.
Tablero de puente.

La vuelta

A eso de las 6:20 me desperté con el silbato grueso y continuado de un buque. El cielo empezaba a aclarar y los teros revoloteaban por todos lados con su típico piar. Me quedaba un sorbo de agua menos helada que la de la botella y con una banana, fueron mi desayuno.

Las baterías todas agotadas. Me puse a cargar las de la gopro mientras volaba un ratito con el dron peleando teros. Al rato llegó la majestuosa salida del sol por el fondo de la ruta. (relatada en https://jotaenomano.blogspot.com/2024/06/aquel-amanecer.html)

Terminé de ver el amanecer cuando el sol ya había subido bastante. Las piernas duras y los dedos fríos empezaron a moverse lentamente para bajar por la prolongada curva de la vía alejándose de la ruta y sintiendo cada vez menos el ruido de los autos.

Caminé mirando la vía y las barandas. Muchas de ellas, se ve que por el tiempo, movimiento, fatiga o lo que sea se han desoldado y con el pequeño movimiento del puente se tambalean haciendo ruido gracioso y prolongado.

El día comenzaba para los campings y las empresas de la zona dejando atrás una hermosa aventura más.

Vista inferior del imponente viaducto ferroviario.

Adventurban

La temporada de aventuras ADVENTURBAN consta de 10 episodios donde dejé algunas insignias biodegradables con un código en la parte trasera. Cada insignia podrá estar unos 3 años a la intemperie antes de que se desintegre o la encuentre alguien. Todas tienen su recompensa.

Adventurban 4

About the author

aprilecar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.

The reCAPTCHA verification period has expired. Please reload the page.

Copyright © 2026. Created by Meks. Powered by WordPress.